El alza del dólar impulsada por el gobierno en estos días con el objetivo de profundizar el modelo de saqueo económico no solo se produce en un mes clave para las discusiones paritarias sino que se da en la previa de un proceso electoral definitorio para el futuro de nuestro país.

Si comparamos al Macri actual con el que ganó las elecciones está claro que quienes le dieron su apoyo y le prestaron su poder para transformarlo en presidente hoy parecen tener otras opciones o al menos han decidido expresar públicamente su disconformidad con el rumbo actual.

Esto lo vemos a diario en las críticas que recibe su gestión por parte de los editorialistas de Clarín y La Nación, en el abierto malestar que expresan muchos de los grandes empresarios encausados por las fotocopias de los cuadernos que patrocina Bonadio junto a la Embajada Norteamericana y en el reclamo de las patronales agrarias que piden eliminar las retenciones y no sobreactuar la subordinación con los yanquis para no perder las oportunidades que ofrecen las exportaciones a China.

También hacen saber su descontento los radicales ya que quienes gobiernan despegaron sus elecciones de los comicios nacionales y en el caso de los que han quedado mas alejados de los cargos institucionales amenazan con la ruptura de cambiemos. Elisa Carrio continúa generando contradicciones con algunas estrategias oficiales (Corte Suprema, Agencia de Inteligencia, AFIP, Ministerio de Justicia, etc.) y hasta desde el entorno de María Eugenia Vidal y Rodríguez Larreta le sugieren un Plan V frente al creciente malestar social que reflejan las encuestas por lo riesgoso que es buscar la reelección del peor equipo de los últimos 50 años.

Y como si todo esto fuera poco el gobierno -que viene tratando de controlar la situación con los aprietes judiciales y mediáticos- queda a la defensiva frente al escandaloso proceder extorsivo de Stornelli y D Alessio -del que solo hemos visto la punta del ovillo- en el que se vinculan los intereses de Comodoro Py, los espías locales y las agencias de Inteligencia extranjeras. 

Es tiempo de recuperar la pelota y preparar nuestro avance. La unidad sigue siendo el eje sobre el que los distintos sectores sociales, sindicales y políticos tenemos que reconstruir un proyecto que ponga al trabajo y la producción en el centro de la cancha. Seguimos apostando a que las candidaturas opositoras confluyan en este proceso integrando a las distintas expresiones del movimiento nacional en una sola lista (o resolviendo las diferencias través de una gran PASO) y que quienes hemos resistido este tiempo la embestida macrista tengamos lugar en ellas para poder sostener la durísima pelea que viene en el marco de la gran deuda económica y social que van a dejarnos.

Pero por el contexto regional y las tradiciones antidemocráticas de quienes nos gobiernan no nos confiamos ni damos el partido por ganado porque en su desesperación no van a dudar en echar mano al fraude, la represión y a cuánto discurso reaccionario les permita recuperar algo de aire. El presidente aún no está desnudo pero ha perdido mucho del ropaje que le permitió llegar y transitar los primeros años en la Casa Rosada. 

La multitudinaria marcha convocada para el próximo 4 de abril con el propósito de exigir el cambio de modelo económico va a ser también un mensaje a la dirigencia política de que el pueblo está decidido a avanzar por el camino de la unidad y que no hay margen para desaprovechar la posibilidad de volver a tener una Argentina justa, libre y soberana.

Corriente Nacional
MARTÍN FIERRO