CGT

La santa oposición: el enviado del Papa, con el sindicalismo más duro

Tras el almuerzo compartido por el dirigente gremial Pablo Moyano en el palacio romano Casina Pio IV junto al canciller de la Pontificia Academia de Ciencias, Marcelo Sánchez Sorondo

acompañados por el amigo papal Gustavo Vera, el alto prelado visitó la sede de la CGT.
Lo hizo apareciendo junto a los sindicalistas que más se oponen a los dirigentes gremiales que se oponen a Macri, no con quienes acordaron avanzar con la reforma laboral. Moyano denunció la "perversidad" del modelo económico del Gobierno, que "solo ha beneficiado a los grandes sectores" y "sigue perjudicando a los trabajadores, que por querer trabajar más horas, ahora quieren que paguen Ganancias". A su lado estaba el alto jerarca del Vaticano, cercano a Jorge Bergoglio, aunque no hombre de sus filas ya que llegó a la Santa Sede de la mano de Juan Pablo II.
Así se consolida un frente que une a la Iglesia con los sectores que más se oponen al gobierno nacional. De algún modo, algunos pueden leer esto como que desde esferas eclesiásticas de está minando con un discurso de "unidad" justamente el plan de Consensos Básicos que lanzó el gobierno nacional y que ayer dio un paso hacia adelante con la firma de todos los gobernadores salvo uno: justamente Alberto Rodríguez Saá, el promovido por monseñor Marcelo Sánchez Sorondo en habituales intercambios de visitas, ofrecimiento de escenario internacional y cruce de elogios.
Más sobre este temaLa santa oposición: A falta de peronismo, el Vaticano lo organizaEl Vaticano desde allá y desde aquí, con sus delegados en cada provincia y barrio, inicia una etapa en la que busca un equilibrio político tras la desconfiguración peronista.
Moyano se sintió respaldado para lanzar una señal de fuerza contra la reforma laboral que impulsa la Casa Rosada y provocó una zancadilla al avance acuerdista que mostraron otros referentes, entre ellos, nada menos que los líderes de la CGT.
En el salón Felipe Vallese del edificio de Azopardo se tomaron la foto conjunta los integrantes de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT) junto a Sánchez Sorondo, de quien destaca en la foto el brillo de su gran crucifijo a la altura del pecho en medio de los cántidos partidarios. A su lado, el inefable Gustavo Vera -que concurrió a las PASO acompañando a Guillermo Moreno dentro del peronismo porteño- hizo equilibrio como "amigo" y "vocero informal" de Jorge Bergoglio, el Papa y como adversario rabioso de la gestión de Cambiemos.
El hijo de Hugo Moyano denunció la "perversidad" del modelo económico del Gobierno, que "solo ha beneficiado a los grandes sectores" y "sigue perjudicando a los trabajadores, que por querer trabajar más horas, ahora quieren que paguen Ganancias". En tanto, dejó en claro que el lunes se sumará a la convocatoria de otro gremialista "rabioso": el mendocino Sergio palazzo, de origen radical, que es el secretario general de la Asociación Bancaria y referente de la Corriente Sindical, Sergio Palazzo.