Moyano cerró una alianza con los piqueteros y se darán apoyo mutuo

Simbolismo puro: emulando las asambleas populares y vecinales de 2001, los movimientos sociales convocaron a "debatir" a dirigentes sindicales el apoyo mutuo de ambos sectores de cara a las dos marchas que se vienen, la del 15 y 21 próximos.


Aunque hablaron de debate, como sí se hacía en las plazas de aquella Argentina incendiada, no lo hubo: sólo se escucharon discursos muy duros contra el Gobierno.
Lo cierto es que la votación final y para el aplauso de los presentes fue la de marchar todos juntos y en ambas fechas en la "búsqueda de la unidad del movimiento obrero contra un Gobierno que gobierna para ricos", dijeron.
El que se encargó de sacar de esa intención de unidad futura a Los Gordos e Independientes fue Pablo Moyano. Los llamó "dirigentes arrastrados".
El otro que sorprendió hablando de la interna de la CGT fue Roberto Baradel, titular de Suteba: felicitó a Juan Carlos Schmid "por la pelea que estás llevando adelante".
Pablo, a su vez, no evitó hablar del frente judicial que enfrenta su familia: negó que se trate de una movilización para defenderse de las causas judiciales y dijo que la marcha era para "defender el convenio laboral" de Camioneros, "y las paritarias libres".
El dirigentes de los bancarios Sergio Palazzo -responsable del paro de hoy en los bancos- aseguró que "desde la unidad seremos el frontón que frene al gobierno de Mauricio Macri".
Además de Palazzo, Schmid, Moyano y Baradel, en el local que la CTEP tiene en Constitución estuvieron Pablo Micheli y Hugo "Cachorro" Godoy de ATE, aunque faltó Hugo Yasky que sí había ido el miércoles al encuentro en Camioneros. Todo este sector sindical y de los movimientos sociales forman el arco opositor político y gremial sobre el que se apoyan los Moyano para lograr mayor volumen de movilización. Sobre todo luego de que un sector de la CGT -los "Gordos" e "Independientes"- le quitaran a poyo a la movilización del 21.
A los sindicalistas los recibieron Juan Grabois y Esteban Castro, ambos de la CTEP. También estuvo Emilio Pérsico del Movimiento Evita.
Castro revindicó el "documento de Mar del Plata", firmado en el asado veraniego que organizó Luis Barrionuevo y del que participó Hugo Moyano; ayer ambos ausentes. Grabois estuvo virulento en sus declaraciones y cargó contra los medios. Dijo que "ahora no se puede hablar del Papa Francisco porque después te atacan una semana entera". Repudió la iniciativa del Gobierno que prevé enviar personal de Desarrollo Social a los comedores y a los cursos de capacitación para tomarles presente a quienes vayan. "¿Cómo unos conchetitos con posgrado nos van a decir cómo se le da la leche a nuestros hijos?", bramó y alzó la voz: "Basta de faltarle el respeto a los pobres".
Clarín había contado que el Gobierno estaba analizando hacer una reunión con las organizaciones sociales previa a la marcha del 15 que sería encabezada por la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. La idea era morigerar o intentar minimizar la marcha, según denuncian las agrupaciones.
Pero hasta ahora no hay fecha para el encuentro.
Tras las palabras de Grabois, habló Schmid y apuntó contra el Gobierno.
"Desprecian a los pobres por el deterioro social y económico del país", dijo y buscó despegar a la movilización de los Moyano: "No es un reclamo sectorial". También mandó un mensaje a las organizaciones sociales que vienen pidiendo un espacio en la CGT: "Muchas veces dije puertas adentro de la CGT que nosotros tenemos que pasar el movimiento obrero organizado al movimiento de los trabajadores para incluir a los trabajadores de la economía popular".