Hace 87 años se creó la CGT, al margen de la política partidista

- Telam - La Confederación General del Trabajo (CGT) fue fundada el 27 de septiembre de 1930, apenas tres semanas después del derrocamiento del gobierno radical presidido por el doctor Hipólito Irigoyen.

Este mes se cumplen 87 años de esta organización madre del movimiento obrero organizado de la Argentina. Sin embargo, su Congreso General Constituyente, recién pudo reunirse el 31 de marzo de 1936.
La demora obedeció no solo a la situación imperante en el país sino también a luchas internas.  Aunque tuvo algunos logros  arrancados a la dictadura como el de la libertad de más de 200 detenidos, evitar el fusilamiento de  tres chóferes anarquistas  de una entidad no afiliada y auspiciar actos públicos contra el fascismo-.
Convocados por la Federación Obrera Poligráfica Argentina (FOPA), la Unión Sindical Argentina (USA), la Confederación Obrera Argentina (COA) y algunos sindicatos autónomos se reunieron el 31 de marzo de 1929 para avanzar hacia su unificación en una sola central de trabajadores. No asistieron los representantes de la FORA del v Congreso (anarquista). Por la USA estuvieron presentes, entre otros, Antonio Aguilar, Alejandro J. Silvetti y José Milani; por la coa, José Negri, José Domenech y Marcelino Ganza; por la FOPA, Sebastián Marotta, Pedro González Porcel y M. Punyet Alberti, y por los autónomos, Luis F. Gay.
El Documento de unidad redactado establecía que la central sería independiente de todos los partidos políticos y de las agrupaciones ideológicas, por lo que evitaría inmiscuirse en sus respectivas esferas. Les aseguraba, a los trabajadores afiliados, la más completa libertad, compatible con sus deberes y derechos sindicales para desarrollar las actividades más satisfactorias para sus aspiraciones de renovación social. Aclaraba, también, que las huelgas sólo podrían ser resueltas por los Congresos o por el voto general, y que le correspondía al Congreso fijar su inicio y su fin.
UNA CENTRAL INDEPENDIENTE
La constitución de la central sindical obedeció a la fusión de Confederación Obrera Argentina (COA) y de tendencia socialista y la Unión Sindical Argentina (USA), de orientación sindicalista. A pesar de la gran desigualdad numérica entre ambas organizaciones, el reparto inicial de cargos fue sumamente equitativo.
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Como primer Secretario General fue designado Luís Cerruti,  y  una de las características de la central en su etapa inicial era la cantidad de obreros extranjeros, en su mayoría españoles e italianos, pero también un ruso. En síntesis, una tercera parte de los miembros del Comité eran extranjeros, incluyendo los nacionalizados
La CGT tuvo que enfrentar, además del gobierno militar, una ofensiva empresaria cuyos representantes argüían los efectos de la crisis mundial (1929-1933) para producir despidos en grandes empresas.
En su declaración de principios dice que: es su deber satisfacer su carácter de organización autónoma de la clase obrera, independiente de todo partido político o agrupación ideológica y, por lo tanto, prescinden de todas las acciones que estos lleven a cabo. Luego, exige al gobierno de Uriburu que promueva el empleo y que apruebe nuevas leyes laborales.
Esto fue seguido, del llamado Programa Mínimo que entre otras cosas pedía el reconocimiento de los sindicatos para vigilar la legislación obrera; las ocho horas de trabajo en los turnos diurnos y 6 en los nocturnos; cinco días en labores insalubres; estabilidad y escalafón para los estatales y derogación de la Ley de Residencia.
EL CONGRESO CONSTITUYENTE
En marzo de 1936, se llevó a cabo uno de los Congresos Constituyente más importantes del movimiento obrero argentino. Además de puntualizar fallas y desviaciones del período 1930-1935, se encaró la responsabilidad del sindicato y su gravitación en el desarrollo nacional.
En la carta orgánica, interpretaron los aspectos que presentaban los problemas sociales y no se excluyó método alguno de lucha que beneficiara a la clase trabajadora y defendiera sus derechos para que, en lo sucesivo, las organizaciones pudieran tener en la CGT la representación que libremente quisieran darse.
Se ratifico  así que los afiliados a los sindicatos quedaban libres de hacer política por fuera de esas organizaciones y se aprobó un estatuto que, entre otras consideraciones, expresaba: El actual régimen social capitalista, fundado en la propiedad privada de los medios de producción y de cambio, es para la clase trabajadora una permanente causa de explotación, injusticia y miseria. La evolución de la sociedad capitalista puede ser acelerada por la clase trabajadora por medio de su organización, teniendo en ésta también un modo de evidenciar su importancia social, técnica y económica, y de acentuar su influencia en el gobierno de los intereses colectivos.
* Periodista e Historiador